No fue un homenaje, sino un acto de reconocimiento a dos personas amigas que dejan la política institucional después de años de servicio público a Zafra: Manuel García Pizarro y María del Carmen Rodríguez del Río. La asociación cultural Colectivo "Manuel J. Peláez" no quiso organizar un acto de homenaje, para que no pareciera lo que no es (una despedida). Ambos han decidido, por razones distintas, no continuar en el Ayuntamiento. No les dijimos adiós, solamente gracias. No es habitual expresar respeto por el papel de la política y por la mayoría de los políticos y las políticas. Todo lo contrario: sectores de la sociedad, de los medios de comunicación y de algunos partidos se empeñan en que el descreimiento se convierta en aversión, que la tan cacareada desafección desmovilice a quienes más necesitan de lo público, que el desprestigio de los políticos sea un arma de dominación en manos de los de siempre. Manolo y Mª Carmen representan lo mejor de la política, pero no simplemente por su militancia socialista. Tampoco son una excepción en su compromiso, su talento y sus ganas, su honradez, su coherencia y su entrega: han hecho política con dignidad, como tantos otros, y se lo reconocemos. No tendremos a un compañero y una compañera iguales. Las circunstancias han provocado que uno y otra hayan asumido la alcaldía de Zafra en las últimas semanas, el uno de baja –por una enfermedad de la que se recupera– y la otra en funciones –en sustitución–. De la cuartilla que se repartió en el no-homenaje, copio esta cita del discurso de Sancho al abandonar la ínsula Barataria (muy oportuna para seguir aprendiendo con ellos):
Yo, señores, porque lo quiso así vuestra grandeza, sin ningún merecimiento mío, fui a gobernar vuestra ínsula Barataria, en la cual entré desnudo, y desnudo me hallo: ni pierdo ni gano. Si he gobernado bien o mal, testigos he tenido delante, que dirán lo que quisieren. (...) y, así, antes que diese conmigo al través el gobierno, he querido yo dar con el gobierno al través y ayer de mañana dejé la ínsula como la hallé: con las mismas calles, casas y tejados que tenía cuando entré en ella (...) aquí está vuestro gobernador Sancho Panza, que ha granjeado en solos diez días que ha tenido el gobierno a conocer que no se le ha de dar nada por ser gobernador, no que de una ínsula, sino de todo el mundo. Y con este presupuesto, besando a vuestras mercedes los pies, imitando al juego de los muchachos que dicen «Salta tú, y dámela tú», doy un salto del gobierno (...)
[jfgras. No-homenaje. 2011]