
He buscado versos suyos y algunos merecerían ser recitados estos días en las plazas: Cada hombre/ tiene una manera de traicionar/ a la revolución./ Ésta es la mía. Tiene un poema de 1962 titulado "Retrato del Ayuntamiento" y que traigo aquí para desmentir que sean malos tiempos para la lírica:
Los diamantes de la culpa
Los papiros de la culpa
Los pilares de la culpa
Los colores de la culpa
Las banderas de la culpa
Las gárgolas de la culpa
Las espinas de la culpa
Escuchad, dice el alcalde, escuchad a las avecillas de los bosques
Cantan como hombres encadenados
Por las venas de Rufus Wainwright también corre sangre canadiense, como por las de Cohen. Rufus versiona de maravilla su Hallelujah: Pero realmente no te gusta la música, ¿verdad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario