Es aburrido escribir de uno. No porque uno se aburra, sino porque aburre. Es terrorífico que hablen en público de mí, o sea, de uno. Cuando esto ocurre y estoy delante, muy de tarde en tarde, más que las piernas me tiemblan las orejas (si fueran antenas, sintonizarían otra frecuencia). Si además lo que he escuchado de mí es que soy un hombre tranquilo, inevitablemente cabeceo para negarlo. Agradezco el cumplido, que sólo puede venir de un amigo, pero no me identifico con el personaje. La tranquilidad se confunde con la quietud. Y nada más lejos. Es sabido que la gente que aparenta tranquilidad somos gente inquieta. Por eso, precisamente por eso valoramos el sosiego. Ante todo, majetes, mucha calma: la necesitamos para no resignarnos, para seguir luchando. Algo leí sobre el alma y un escaparate, que no repetiré. Basta por hoy de aburrir.
Hombre, John Wayne era más guapo que tu, aunque menos listo. Y, el hombre tranquilo tenía un pronto, que ya ya! Menudos guantazos metía el tipo! Inquieto si eres un rato. Pero, sobre todo, no dejes nunca de ser un hombre "en el mejor sentido de la palabra, bueno" (que no tonto). Y no dejes de cultivar el corazón, el sentimiento, la emoción... porque sin eso quedamos reducidos a meros figurines, maniquís sin alma. Y que les den! Un abrazote
Siniestro Total y Celtas Cortos, eran otros tiempos musicales :)
John Wayne, en El hombre tranquilo, acaba demostrando que el boxeador que tuvo retuvo (sin hacer el tonto ni perder los nervios, cosas que en el trabajo sabes que cada día se hace más cuesta arriba...).
Ésa era más o menos la cita del alma y un escaparate, gracias ;)
En Zafra hay una plaza que lleva el nombre que doy a mi blog personal. Es pura coincidencia. Si quisiera limitarme a hablar con la gente más próxima de lo más cercano, no saldría de la Plaza Chica.
Desde enero de 2009 digo que mi blog habla de los hechos de la vida: hablaremos de literatura y de innovación, de participación social y de redes sociales, de política, de asuntos nuestros.
Tranquilo majete en tu sillón
ResponderEliminarHombre, John Wayne era más guapo que tu, aunque menos listo. Y, el hombre tranquilo tenía un pronto, que ya ya! Menudos guantazos metía el tipo!
ResponderEliminarInquieto si eres un rato.
Pero, sobre todo, no dejes nunca de ser un hombre "en el mejor sentido de la palabra, bueno" (que no tonto).
Y no dejes de cultivar el corazón, el sentimiento, la emoción... porque sin eso quedamos reducidos a meros figurines, maniquís sin alma.
Y que les den!
Un abrazote
"NO se puede tener constantemente el alma en un escaparate", entiéndase blog o red social..
ResponderEliminarSiniestro Total y Celtas Cortos, eran otros tiempos musicales :)
ResponderEliminarJohn Wayne, en El hombre tranquilo, acaba demostrando que el boxeador que tuvo retuvo (sin hacer el tonto ni perder los nervios, cosas que en el trabajo sabes que cada día se hace más cuesta arriba...).
Ésa era más o menos la cita del alma y un escaparate, gracias ;)
Pues a mi me gusta más José que John Wayne... en todos los sentidos.
ResponderEliminarTranquilidad, sosiego, calma, saber estar, todas estas virtudes las tienes tú. Mi deseo para ti es que seas siempre muy feliz. Un beso.
ResponderEliminarG.B.PEPE
MIRA lo que pasa cuando la procesión va por dentro
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